Por Alejandro Esquivel M
En un momento en el que los municipios de Michoacán padecen por la insuficiencia de recursos financieros para solventar el pago de la nómina, el aguinaldo y mantener en operación los servicios públicos, el gobierno de Salvador Escalante ejerce un control financiero responsable sobre sus recursos.
Ubicado a 20 kilómetros de Pátzcuaro y a 30 kilómetros de Ario de Rosales, Salvador Escalante se ubica a una altura promedio de 2,350 metros sobre el nivel del mar, alcanzando hasta los 3 mil metros, en un entorno ecológico principalmente boscoso, con una tradición artesanal, centrada en el cobre martillado, importante a nivel estatal, además de algunos productos agrícolas.
En ese contexto, la alcaldesa Dayana Pérez Mendoza, emanada del Partido Verde Ecologista, recibió el ayuntamiento con una deuda importante que, en el tema de la seguridad pública, por ejemplo, que incluye la nómina de los uniformados, alcanzaba poco más de 11 millones de pesos, de acuerdo con la información proporcionada por la misma edilesa.
Sin embargo, gracias a la política de saneamiento y buen manejo de las finanzas públicas implementada por la joven presidenta municipal, la tesorería municipal, a cargo del contador Edgar Buenrostro, dicho adeudo se ha cubierto en poco más del 50 por ciento hasta el mes de noviembre del presente año, con la firme intención de pagarlo en el transcurso de la presente administración.
Con lo anterior queda claro que, si bien el erario de Salvador Escalante no es el más robusto ni está en su mejor momento, no sufre falta de liquidez y mucho menos la quiebra técnica como sucede con alrededor de 70 municipios michoacanos. He ahí los ejemplos de Uruapan, Panindícuaro, Tingambato, Paracho, Apatzingán, Hidalgo, Taretan, Zacapu y varios más.
Sin embargo, los constantes recortes en las participaciones federales y estatales a Salvador Escalante, lo que no permite una programación adecuada del flujo de recursos a temas con el pago del aguinaldo, crucial en estas fechas, mantienen al gobierno de Dayana Pérez en clara tensión, pues de haber otro recorte, obligarían a la administración municipal a nuevamente apretarse el cinturón, un proceso que claramente tiene un límite.
Aún así, es de destacar la actuación del cabildo de este municipio y la disciplina que la alcaldesa Pérez Mendoza ha impreso en su equipo de trabajo para hacer más con menos, (especialmente si recordamos que recibió el ayuntamiento con una deuda superior a los 45 millones de pesos, cuando el presupuesto de egresos para este 2025 ronda los 28 millones de pesos) pues habla de clara eficiencia y honesta responsabilidad.
































